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Mostrando las entradas de 2015

Acróstico de Navidad

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…Simple

Qué desdichada vida la que vive aquel, aquel que con creces mide cada palabra, cada paso. Qué monótono es ese, ese que mira la realidad con ojos de tristeza, con toda su veracidad. …En contraste está aquel que con locura la ve, tal vez más cuerdo que todos, pero más feliz. …Mira con locura lo que sabes no cambiará, mira lo positivo, deja a un lado la realidad. ¿Por qué no pintar rosas en el desierto o aves en el mar?, ¿por qué ser tan real en un mundo de quimeras? …Mira con locura lo que nunca cambiará, vive tu vida, así no vivirás sin vida ni muerto estarás. Jag

Lamento... Sin espacio para el perdón.

… Llueve… y de mis ojos ruedan lágrimas.                 Como si fuesen esperanzas que se descuelgan del olvido. …llueve… y mis manos con heridas, lastimadas… desquebrajadas; piel empuñando la desilusión. Ahora siento que se desploma mi existencia.                 Como barro en la pared, lavado por nuestra sangre. …y mi llanto es más que el tuyo… mis lamentos…de muerte; mi vivir un eterno desconsuelo. Y lloro… lloro como un padre en potencia.                 Como una madre cuando pierde un hijo.               Como un hijo sin guía. ...dime sí fui querido… para morir en paz conmigo. ¿Es qué sólo de ti puedo recibir desprecio?                 ¡Bastante tengo con saber quién soy y que te he hecho! …Ya de nada sirve llorar. Ni siquiera arrastrarme, entre las migaja...

En Alquiler

Juego mi vida, cambio mi vida. De todos modos la llevo perdida...  LEÓN DE GREIFF* Alquilo mi mejilla para recibir bofetadas, mis ojos para ver partidas, mis oídos para recibir vituperios, mi boca para decir Adiós. Alquilo mi cerebro para procesar información sin sentido, para guardar malos recuerdos,…para una lobotomía, con ablación incluida. Alquilo mis brazos para desasir, para las despedidas; mis pies para quedar plantado o pasmado. Mis rodillas para un perdón. Mi cuerpo como un crash test dummy o para probar drogas psicoactivas. Mis vísceras, conejillo de indias, para medicamentos experimentales. …Pero mi corazón,… no puedo, esta yerto por dentro. Jag * http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=2195&p=Le%F3n%20de%20Greiff&t=Relato%20de%20Sergio%20Stepansky&o=Le%F3n%20de%20Greiff

Lenta Agonía.

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El cuarto era lo suficientemente oscuro como para dejar entrever sus lágrimas, sus manos apretando el rostro y su alma agonizante, melancólica, sola. El ambiente era bastante tenso, se respiraba el aliento amargo, se sentía la presión de la culpa, pero guardábamos silencio. Fue un simple error del destino, una casualidad encontrarnos aquí, ellos cometieron nuestros mismos errores pero fueron juzgados diferente; ironía del destino que nos marca a vivir, unos con la culpa, otros con condena. Y aquella vez no entendieron que nuestro sufrimiento era igual, todos fuimos humillados como perros, ratas abandonadas que tan solo daban asco. Todos callamos, nos era imposible pensar, cruzar palabra alguna, cada uno en su espacio, el suficiente para no sentirnos solos; ellos siguen sentados pudriéndose en sí mismos. En medio del silencio late el corazón, solo, angustiado. Late marcando el comienzo de su triste final, todos agachamos la cabeza fingiendo no escucharlo. Es...

Oscuridad y Muerte

Descubrí un rincón oscuro donde las penas se cobijan a la luz del dolor, dormí en el frío donde la muerte me acarició la espalda y me cobijó con su despojo.  Sentí el dolor de todo el mundo en uno solo, me revolqué entre la miseria y el abandono; descubrí ojos vacilantes donde el brillo de una pequeña luz era majestuoso. El olor a podredumbre despertaba el asco y el chillido de las ratas la angustia, viví en un lugar donde dormir un segundo era sentir en carne viva una pesadilla eterna.  Aquellas cuatro paredes fueron mi casa, aquel lugar un moridero interminable, pero un día vi la luz, desperté, de nuevo la esperanza me tomó de la mano y corrí… Fue tan fuerte mi huida, que el frío helado de la muerte me rasguño la espalda y nunca miré atrás, pues las serpientes de la miseria me seguían, sonriendo penas. Lo más importante no fue volver a vivir, lo único realmente importante fue recuperar mi libertad que, aunque apuñaleada, corrió conmigo, siempre a mi lado. ...

Extraño

¿Qué es lo que sabes de él? Tan sólo sabes que hace un milenio vive aquí, lo sabes porque ves sus huellas en el andén donde cada mañana caminaba. ¿Qué es lo que de él, tú sabes? Sólo que sus arrugas son tal vez  las mismas que en la pared fueron, quizá una sonrisa, una alegría. Tan sólo sabes de una voz agradable y una mirada lánguida, porque ni siquiera al hablarte ha sido mayor lo dicho. Bien sabes que por lo que dice una persona no se habla del corazón, ni aún el mirar es siempre el espejo del alma. No has pensado qué su atención siempre fue distante y sí sus manos te tocaron era otra piel quien te sentía. … Así es y no debes afanarte en entender algo que ni él entiende, no debes sufrir por algo que nunca fue tuyo. Y aún si intentases socavar en su amargura, su pena es tan honda que ni la muerte le liberaría. Jag

A Oscuras

A oscuras, a tientas palpas mi cuerpo, palpo tu cuerpo; a oscuras canta melodiosa una tonada, nota dulce que a oscuras nos engalana. A oscuras tu cuerpo, mi cuerpo que a oscuras se aman, se acarician; lloran nuestras almas no de pena sino alegría, a oscuras en tu lecho. Laten dos corazones y son uno sólo, nuestros labios se entrelazan en amor eterno, acezante respiras, acezante respiro. Tu cuerpo en el mío, mi vida en la tuya. Un universo de sueños en mí creas, la locura nos encierra… nos ama; no sé si eres tu o soy yo quien se entrega, tan sólo sé que a oscuras nos amamos. Y a oscuras sigo amándote, besándote. La noche es hoy eterna para los dos. Hoy me has amado con el alma y con tu cuerpo, hemos jurado amor eterno… amor sagrado. Jag

Silla Vacía

Todos están aquí, Como siempre. El inequívoco mundo donde habita mi mente. El desahucio al que me condene. Las penas que decidí guardar. Las alegrías que olvide drogado. El lento transitar conmigo mismo. Todos están aquí. Los amigos de siempre. Las parejas que desistieron. Los tragos de demás. Las noches de pasión. Todos vinieron a la cita inaplazable, al motivo obligado por ver mi cadáver. A decir lo bueno que era, a rogar por no ser alma en pena. Todos están aquí, tomando tinto gratis, esperando el rosario, persignándose sin saberlo. Se habla de todo menos del muerto. Todos cambiaron sus planes por cumplir al compromiso. Esa esquina quedó vacía, como vacía esta mi alma que hoy termina su condena encerrada en este cuerpo olvidado. Jag.

Abuela

Ella tiene sus cabellos blancos, la sonrisa quebrada por los años, la ternura a flor de piel y en sus manos: las heridas que el tiempo ha dejado. Sus ojos de cristal que han sufrido las penas que el tiempo no ha borrado y sueña con amarguras y pesares. Ríe como ríe un niño en el parque. ¿Quién es aquél que la conquistó? ¿Quién con palabras dulces y un ramo de amor? ¿Quién te abandonó una tarde en que tu piel no era rozagante? La recuerdo hoy como si fuese ayer, se levantó y se miró en el espejo, sonrió, tal vez descubrió otra pena, quizás una nueva decepción y como siempre calló. Se recostó en su lecho con su nueva sonrisa que nunca borró, en la tarde no sintió frío, en la tarde no lloró, ya nunca recordará sus penas y nunca más sentirá dolor. Jag

Te he perdido

Me han contado que te vas, que dejas hoy la ciudad. Me he enterado también, que mi amor tú cambiaras. Me he enterado sin querer, que al final del camino alguien te espera y dolió más en el fondo la herida al saber que ese “alguien” contigo se casará. Hoy escribo este poema con la esperanza que todo sea falso, pero verso a verso yo me entero, cierro los ojos y lo comprendo. No te desearé, yo, el mal, más bien: amor y fortuna. Sé que serás feliz con él pues te ha sabido conquistar. Yo perderé lo más bello que tenía, perderé el verdadero amor. Tú perderás a quién te ha sabido amar. Él ganará lo que yo he cuidado con tanto esmero. Te dije antes y lo repito ahora, pese a la adversidad, abierto a ti mi amor siempre estará. Jag

Juramento...

—Sabes —dijo murmurando el enamorado—, eres parte de mí. Ahora estás en el lugar que había guardado para ti, eres tu mi consuelo cuando estoy perdido, mi aliento; fresco manantial de agua pura que baña el agotamiento de la jornada, eres esperanza que inmutable me guía entre la gente. —Y más aún —continúa el galán—, eres el motor, el corazón, el cerebro, la pieza central de mi vida, eres parte de mí y estas en mí, en mi forma de ser, de hablar, de vestir, de decir “ Te Quiero ”, estás en lo que soy y seré… Entre tanto hablaba su corazón, torrente de verdades; ella, callada, miraba sus ojos y apretaba sus manos, tierna, pura y sincera, dejaba rodar cada alhajo en su cuerpo… Y estremeciéndose… En un beso lo calló, sellando para siempre ese refugio de ilusión que los une. Jag